El hombre sin propósito
es como un barco sin timón,
un soplo, nada, nadie.
Thomas Carlyle
es como un barco sin timón,
un soplo, nada, nadie.
Thomas Carlyle
23 Hagan lo que hagan, trabajen de buena gana, como para el Señor y no como para nadie en este mundo, 24 conscientes de que el Señor los...